mardi 28 avril 2009

MATAPIOJO VIVE ! : Serie integrantes

JAIRO VALBUENA
(Bogotá 1957)

Poeta, pintor y pedagogo
ecuatoriano-colombiano, -tímido por naturaleza-,
prefiere no consignar aquí
ningún dato biográfico
que no sean sus imágenes y textos.

Jairo Valbuena Autoretrato


*
En el momento
de la inmersión del sol
en el plano medio
de la vía láctea:


Ella duerme
Bajo un invierno cósmico

Yo desde otro cielo
Ejecuto el monótono ritual
del sonambulismo.



Matapiojos de pintores ochenteros :

Jairo Valbuena y Diego Gortaire

*

Más allá de mis símbolos
Y de su piel

El gran abrazo del tiempo
en su totalidad

El esquivo instante eterno.


*

Cuando me busco

Lo único que encuentro

Es mi ausencia.


*

De acuerdo Heráclito el río fluye.

Y yo cada vez que entro en él soy otro.

Fugaz como mis hermanas las estrellas.

Momentáneo como un espejismo.

Transitorio como este instante.


Matapiojos en un coctel noventero:

Paco Benavides (fallecido), Magdalena Noboa y Jairo Valbuena


*Textos extraídos de Fuego Elemental : Jairo Valbuena (Edición de autor 1998)

mercredi 15 avril 2009

MATAPIOJO VIVE : 25 ANIVERSARIO


SERIE MANIFIESTOS 5




VUELVE LA BANDA
CON SU MÚSICA A LA COMARCA



Don Rodrigo de Villaespesa,
crítico de joroba a cuadros
y lengua tipo gráfica, sostiene que la poesía es asunto de linaje;
dilucida orondo desde su columna jónica
la diferencia entre escribidores y escribas;
argumenta que la literatura no es oficio de artesanos;
sentencia que los jóvenes no deberían publicash
antes de cumplish los
tarencua…





Inútil gastar palabra en gallináceas: si la banda
vuelve con su música a la comarca, es para
incitar a su perseguida clientela, al devoramiento
frugal de la sensual, insectívora
e impredecible:

m a t a p i O j O

Poesía eléctrica y espeluznante, tierna y
asombrada, llena de movimientos convulsos,
azares y contradicciones; recipiente de diversos
brazos que nacen, hurgan, imaginan,
sudan, se reproducen y vuelven a porfiar.

El poeta que se atribuye ser rosa embarazada,
el poeta que eyacula a una nube y le llueven
pájaros tristísimos, el que levanta odas libres a
la espinaca, el fuchi fuchi, el desempolvado y el
desencontrado, no tienen vela en nuestra colada.

"SOMOS REALISTAS: PERSEGUIMOS
LO IMPOSIBLE";
movemos el cuerpo
al compás
de la

i z q u i e r…


87 afuera *: faltando un trece cabalístico para el
2000, venimos y declaramos que a estas alturas
del cotejo, el sol sigue amaneciendo de a perro,
que la trinopoesía** aún se reproduce frente a los
escombros, que todavía es labor del poeta;
levantar polvo y centellas***, ir a repicar las voces


de


Introducción a la revista matapiojo 2, Abril 1987

*El texto alude a los libros de los poetas tzántzicos: 67 afuera, de Alfonso Murriagui,
**Trinofobias de Raúl Arias y *** Levantapolvos de Rafael Larrea Insuasti

samedi 4 avril 2009

EVENTOS

LOS NUEVOS ESCRITORES ECUATORIANOS
PARTICIPAN EN


LA FIESTA DEL LIBRO 2009

ORGANIZADA POR EDITORIAL EL CONEJO

Y EL MINISTERIO DE CULTURA DEL ECUADOR


Del 6 al 23 de abril de 2009


Más en

vendredi 27 mars 2009

NUEVAS NARRADORAS ECUATORIANAS 3


Priscila Montero

(Guaranda 1974)

Es ingeniera informática. Desde 2005 integra los talleres literarios dirigidos por Diego Velasco en la CCE, en donde realiza un estudio sobre literatura de Ciencia Ficción en Ecuador. Tiene tres libros de cuentos inéditos: La Máscara de Kamarí, Estremecimientos y Cuentos Fantásticos. Trabaja también en literatura para niños. Ha publicado en Luz Lateral , selección narrativa de los Talleres Literarios de la CCE, 2008.

Mantiene un blog personal


LA MÁSCARA DE KAMARI


Por Priscila Montero
Mi nombre es Kamari, nací en una isla. En este lugar, se concentra la mayor producción de figuras de oro del Señorío de Quito, el pueblo es el encargado de elaborar toda clase de objetos para adorno y utensilios muy bellos, por la fama de los artesanos se les había encargado confeccionar un trabajo diferente, los comentarios de los ancianos decían que esto perdurará a través del tiempo.

El cacique y el consejo de ancianos mantuvieron el secreto, pero muy pronto se regó la noticia, Guaco seria el ejecutor de la obra. Lo supe de una muy buena fuente.

Tenía que hablar con él, pero por más que intenté no podía hacer siquiera que se fije en mí. Un día, después de salir del mar me encontraba meditando; me apoyé en la tola que aseguraba mi casa, y ahí estaba Guaco, frente a mis ojos no podía creer mi suerte, agradecí al buen Pacha Kamac, y decidí acercarme y le interrogué.

- ¿Qué clase de material vas a utilizar, talvez el platino?
- No, me contestó.

Eres el mejor artesano del pueblo,–proseguí-, yo podría ayudarte, yo también soy artesana; él, me miro fijamente y dijo:

- Nadie en el pueblo lo sabe, podrías morir sacrificada por revelar el secreto, fingiré que no he escuchado nada, adiós. Y se alejó.


Me quedé echando caracoles al agua, cuando observé, algo en el mar me acerqué y lo tomé pero no supe distinguir qué era; de pronto se me ilumino la mente, y comencé a dar vueltas y vueltas con una idea fija en la cabeza, Kamari, -me dije-, tú puedes hacerlo.

Le conté la idea a Nina, mi amiga, y a mis padres, pero les pareció una locura, para tranquilizar a mi familia, les dije que desistí de la idea pero que tenía que trabajar el doble en el taller, lo que no sabían, es que me escabullía por las noches a ese lugar….

En mis anotaciones tenía todo claro, el cuerpo de la pieza estaría decorado con pintura negativa, cuyo motivo central constituía una representación de la imagen que miré en el mar, lo que no tenía claro todavía, era en qué lugar debería disponer los rayos que iba a poner a la pieza.

Calentaría el platino conjuntamente con el oro, para luego martillarlo y recalentarlo sucesivamente, hasta obtener una aglutinación, la aleación de los dos metales. Aunque en mi pueblo se hacen más las miniaturas, mi máscara sería la ofrenda ideal para la próxima ceremonia.


Para conseguir el oro, sin que mi madre se enterara, fundí, todos los objetos familiares, personales y hasta prestados por mi amiga, objetos con los que debíamos ser enterrados; fue un trabajo arduo, hasta que llegó el gran día.

Todos nos concentramos en la plaza a la espera de Guaco, cuando una noticia comenzó a recorrer el pueblo; la pieza elaborada por Guaco había sido robada, ¡era mi oportunidad!, comencé a gritar: yo tengo una máscara igual…

Todo el mundo gritaba, y el cacique mayor pedía serenidad y aseguraba que todo se esclarecería; Guaco me vio y pasó atropellándome, así que decidí subirme a una tola y la descubrí, todos se quedaron maravillados.

Es la imagen de Pacha Kamac decían unos, es el Dios Sol decían otros.Guaco gritó, esa era mi idea, traté de negarlo, me bajaron de la tola, y a punto de ser linchada, la luna tapó al sol
y pude escapar. Me escondí lo mejor que pude por algunos días pero me armé de valor y decidí volver, de alguna manera demostraría mi inocencia.

Fui al centro de Tumaco y me subí en la tola, y comencé a llamar a todos, ahí estaba mi familia, el consejo de los ancianos, mis amigos y Guaco, lo expliqué todo, yo lloraba de rabia e indignación.

Tuma, el cacique se dirigió a mí: Kamari, has dado muestras de ser una mujer valiente que lucha por sus sueños, estos días te hemos estado buscando, la pieza elaborada por Guaco apareció, pero él afirma que hizo las dos, así que la verdad pronto se esclarecerá.


Nos hicieron un interrogatorio, pero la pregunta final fue.
¿Qué clase de aleaciones utilizaste, cual fue el método empleado?
Lo expliqué todo, detallé minuciosamente el trabajo realizado.

Misteriosamente, Guaco se disculpó, el consejo de ancianos se dirigió una vez más al pueblo y me preguntó, si quería que mi trabajo fuera entregada al Señorío Cañari, me quede sin palabras, sabía que el trabajo fue encargada por un Señorío pero no sabía cuál.

Cuando volví en mi, respondí en tono muy fuerte
-Sí.

Esta noche al acostarme, mis padres estaban emocionados por mi viaje a Quito, a dejar la máscara del Sol. Ahí se haría la entrega oficial al Señorío Cañari.

Mi madre dijo:

- Kamari, es un gran honor te prepararé una tonga reluciente para el viaje.
Mi padre, me miró de frente alzo sus brazos, me dio un fuerte abrazo

- Se acerca el 22 de marzo, equinoccio de primavera, los rayos solares caen de forman perpendicular, vas a ser testigo de algo grande….

Se llenaron sus ojos de lágrimas y prosiguió:

- Cuídate y lleva este amuleto, está hecho de cobre es un sol, pensaba dártelo cuando te casaras, pero este momento es muy especial.


Me despedí de mi familia, y de mi mascota, Mi amiga Nina también llegó a despedirse, ella me había contado que Guaco era el encargado de elaborar el objeto, guardé en mi mente la imagen de mi familia y de mi mascota, ¡era una iguana tan simpática! y partí al amanecer.

El viaje fue cansado pero muy ilustrativo, aprendí mucho de la cultura de otros Señoríos del Reino, lo que me pareció interesante es que la inclinación del mundo en el que vivíamos era de 23,5 grados y que los rayos solares caen de forma perpendicular sobre las tierras de Qui To, las tierras de la mitad.

Me sorprendió conocer que únicamente los andes ecuatoriales son sitios de elevación en la línea equinoccial y que íbamos a ir a Catequilla, el mejor lugar para hacer observaciones astronómicas de nuestro padre sol.

En el viaje pude observar llamas, venados y aunque no me lo crean felinos parecidos al jaguar, pero que la gente del lugar llamaba pumas. Después de viajar y viajar llegamos a Quito, la entrada era imponente y había muchas construcciones en piedra, la gente estaba vestida de distinta manera, y todos parecían tener prisa; pasamos por una plaza con mucho movimiento, animales muy singulares, un pájaro muy grande de cabeza pelada rondaba las cimas de altas montañas; en el centro del pueblo al que llamaba kancha nos esperaba el cacique, quien se acercó a mí y me dijo:

- Kamari, hábil artesana, tu leyenda ha llegado hasta nosotros, ¿cuéntanos como pudiste retratar al padre Sol?
Le conté que en mi visión, soñé a un sacerdote en una celebración religiosa, donde había mucha luz que protegía a todo nuestro pueblo.

El cacique de Cañar, escuchó todo se dirigió a mí y habló de esta manera

- He visto la máscara, sus rayos se han transfigurado en serpientes totémicas que nos protegerán...
Fuimos a comer y al día siguiente iríamos a Catequilla.

Me alojé en una construcción muy hermosa con jardines y plantas de todas las especies y colores, y miré algo que me pareció increíble: un pájaro que flotaba como suspendido en el aire, me dijeron que se llamaba quinde, kinty o pajarillo solar, dormí placidamente, y al otro día me levanté muy temprano.

Fue una aventura llegar; íbamos con una comitiva medianamente grande, me detenía de vez en cuando y dibujaba mis hallazgos, atravesamos muchos parajes con árboles y vegetación inexplorada, llegamos a Catequilla a un sitio semicircular donde comenzó la ceremonia.

Cuando el sol llegó al medio día, todos los caciques de los distintos Señoríos, formaron un círculo, y el Cacique de Cañar se puso en el medio y levantando la máscara habló:

- Hoy es el día del equinoccio, es una fecha importante hoy invocamos al padre Sol por el camino recto del Inti Ñan, por medio de él alcanzaremos la gracia divina, en la germinación y fructificación de mieses, salud y bienestar para los Señoríos y sus caciques. ¡Padre Sol, ayúdanos a contrarrestar toda clase de adversidades, este día es vital, hoy los caciques planificarán, el espacio y el tiempo Pacha, del día que vendrá!...


La ceremonia prosiguió con palabras que no pude entender, finalmente se entregó la máscara al cacique del Cañar, en ese instante un rayo de sol violeta descendió a la celebración e iluminó la máscara; el cacique dejó de hablar y se arrodilló todos hicimos lo mismo fue un momento emotivo, la luz se reflejó en nuestros rostros por unos instantes, después se levantó y con lágrimas en los ojos nos invitó a disfrutar del paisaje, al atardecer regresamos a Quito, los caciques se reunirían en privado.

Fui invitada a participar en la comunidad central para compartir mis conocimientos, me quedé 15 días, el cacique y los ancianos, me explicaron los movimientos de los astros, de la luna Killa y del padre Inti, después regresé a Tumaco.

El viaje de retorno fue menos cansado. Un amanecer llegué a mi casa, salió a mi encuentro el sol tierno del que alguna vez me hablaron mis abuelos; todos dormían, entre en puntillas y me acosté con la firme idea de soñar y crear esta vez,
mi propio Sol.

dimanche 22 mars 2009

NARRADORAS ECUATORIANAS CONTEMPORÁNEAS


Los miedos juntos

de Elsy Santillán Flor

Por Freddy Ayala Plazarte


“El hombre crea mundos para eliminar sufrimientos”
Shopenhauer


Con la presencia de amigos, familiares y público en general, en una de las salas del Centro Cultural Itchimbía, la narradora quiteña Elsy Santillán Flor, 1957, presentó su más reciente libro titulado “Los miedos juntos” bajo el sello (El Ángel Editor, 2009), la presentación estuvo a cargo de los escritores: Susana Córdova y Xavier Oquendo. El libro reúne seis de sus mejores libros de cuentos que ha escrito a lo largo de 25 años. Según la autora, la idea de haber agrupado su obra narrativa en uno solo surgió a partir del escaso número de ejemplares que se editaron
de cada uno de ellos.

A Elsy Santillán Flor la conozco desde hace tres años y he tenido oportunidad de conocer su obra, si bien en un inicio esbozó su creatividad por la poesía, para luego encontrar su verdadero sentido creativo en los relatos, que nos hablan de escenarios barrocos, macabros, muertes, abandonos, soledad, fobias, psicosis, en este libro encontramos la autora desde la joven narradora de los 80s, hasta la Elsy madura, profunda, cotidiana, internada en el conflicto existencial del ser humano.

En los relatos de Elsy Santillán Flor, nos encontramos y reencontramos con nuestros miedos internos, partiendo del hecho que al temor se lo enfrenta con más temor, -según algunos psicólogos-, tampoco es claro ignorar que el temor también nos puede salvar...; por eso en cada relato nos parece invitar a afrontar y asimilar el temor como una actitud más para afrontar la vida, como una afirmación del anima mundi (alma en el mundo).

Así, si el fenómeno del temor surge desde la infancia, del papel mismo de nuestro inconciente,
sus personajes están familiarizados con las actitudes paranoicas, que surgen de la psique del ser humano; el miedo no está en el mundo exterior, el miedo es interno y por eso se sobredimensiona cada imagen procesada en la psicosis del individuo; es aquella misma fobia que nunca pudo ser superada por Virginia Wolf y que más bien
se convirtió en su mayor placer?...

A veces, en sus páginas también recordamos los relatos de Poe, porque Elsy lo sabe: el reino de las sombras mentales es aquel que molesta y produce náusea en la condición existencial del ser humano y con ello confirmamos, que solo hay conciencia de soledad cuando toda verdad parece habernos defraudado.

Elsy Santillán Flor
(Quito, 1957)

Doctora en Jurisprudencia. Ha escrito, además de cuento, poesía y literatura infantil. Sus libros son: De mariposas, espejos y sueños (1987), De espantos y minucias (1992), Furtivas vibraciones olvidadas (1993), En las cuevas ajenas de la noche (poesía, 1997), Gotas de cera en la ceniza (1998) y Las doce habitaciones de la magia (Narrativa infantil, 2000 Libro electrónico). Además de los libros colectivos DESEABULOS 1 y 2 (Libros en colectivo de cuento y poesía de la Red Cultural Imaginar, Quito 1993 e Ibiza, España, 2000). Ha obtenido los premios “Jorge Luis Borges” 1995 y el Premio Nacional “Pablo Palacio. 1998.

Ha sido incluida en las más importantes antologías femeninas
de cuento ecuatoriano contemporáneo.


La red cultural Imaginar a inicios de los 90 en Quit0

samedi 21 mars 2009

IDENTIDAD ANDINA ECUATORIAL

Coraza panzaleo


21 DE MARZO

FELIZ INICIO DEL AÑO ANDINO ECUATORIAL


PAWKAR RAYMI 2009


FIESTA DEL FUEGO NUEVO PRIMAVERAL
MUSHUC NINA


Más en

dimanche 15 mars 2009

SON DEMOLICIÓN 9

PEDRO HERRERA ORDÓÑEZ

La Paz, 1956

Comunicador social, escritor y fotógrafo profesional.
Perteneció a la Red Cultural Imaginar a inicios de los 90s, en cuyo colectivo participó
como miembro fundador junto a Pablo Yépez, Efraín Espinoza, Makarios Oviedo, Elsie Santillán Flor, Bolívar Flores, Ruth Rodríguez, entre otros.
Ha obtenido varios premios de fotografía y ha
realizado exposiciones en Ecuador, Estados Unidos, Australia y
en varias ciudades de Europa.
Muchos de sus fotopoemas han ilustrado
las portadas de los autores de los colectivos
Matapiojo, Imaginar y Demolición de Quito
desde los años 90.

http://www.dinediciones.com/diners/250/desplegar.php?id=80